(foto pegatina)

Persigo encuentros que fueron, allá, donde hoy solo quedan rumores sombríos de temblores, miedos y nostalgias.
Preparadas excusas de algún corazón cansado van forzando olvidos que no hacen sino retrotraer pretéritos hoy paralizados y heridos, pero te digo, no conseguirás nunca acallar mis lamentos estremecidos, tú cobarde, que pasaste de perseguidor a perseguido, escondido y quieto, creyendo tal vez que solo el silencio abocaría en la no existencia de lo habido.
No sabes, no, no sabes que a veces el silencio no es quietud ni calma sino solo ausencia, dolor y miedo, solo melancolía y desilusión...vacíos llenos, sólo!
de tí detenidos.
Preparadas excusas de algún corazón cansado van forzando olvidos que no hacen sino retrotraer pretéritos hoy paralizados y heridos, pero te digo, no conseguirás nunca acallar mis lamentos estremecidos, tú cobarde, que pasaste de perseguidor a perseguido, escondido y quieto, creyendo tal vez que solo el silencio abocaría en la no existencia de lo habido.
No sabes, no, no sabes que a veces el silencio no es quietud ni calma sino solo ausencia, dolor y miedo, solo melancolía y desilusión...vacíos llenos, sólo!
de tí detenidos.

